marzo 26, 2026

La Corte Suprema de Justicia de la Nación propuso una reforma en el sistema de selección de jueces federales y nacionales que apunta a reducir la discrecionalidad política en los concursos. La iniciativa fue elevada al Consejo de la Magistratura para su análisis.

El nuevo reglamento lleva la firma de los jueces Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, pero no cuenta con el aval del presidente del tribunal, Horacio Rosatti, lo que expone diferencias internas en el máximo tribunal.

Cambios en el sistema de selección

La propuesta introduce modificaciones estructurales en los concursos:

  • Implementación de exámenes con corrección automatizada mediante sistemas de multiple choice.
  • Reducción del peso de la entrevista personal, que no podrá superar el 10% del puntaje total.
  • Evaluación de antecedentes basada en criterios objetivos y tabulados.
  • Concursos anticipados, que se realizarán antes de que se produzcan vacantes.

El objetivo central es fortalecer la transparencia y disminuir la incidencia de factores políticos en la designación de magistrados.

Nuevo esquema de evaluación

El reglamento establece un sistema de doble examen:

  1. Una primera instancia general, objetiva y automatizada, que funciona como filtro técnico.
  2. Una segunda etapa práctica, orientada a evaluar la capacidad de resolución de casos y redacción de sentencias.

Además, se garantiza el anonimato de los postulantes durante todo el proceso y se incorporan mecanismos digitales para asegurar la trazabilidad y el control de cada concurso.

Menos margen para la política

Uno de los puntos clave de la reforma es la limitación del rol del Consejo de la Magistratura en la etapa final. La posibilidad de modificar el orden de mérito a través de entrevistas o decisiones discrecionales queda acotada.

Hasta ahora, eran frecuentes las críticas por cambios en las posiciones finales de los candidatos tras las entrevistas, lo que generaba cuestionamientos sobre la influencia política en el proceso.

Con el nuevo esquema, el peso se traslada al diseño del banco de preguntas, los criterios de evaluación y la gestión técnica del concurso.

Un cambio en el equilibrio de poder

La iniciativa también implica un reordenamiento institucional, ya que refuerza la influencia de la Corte Suprema en el proceso de selección en detrimento del Consejo de la Magistratura.

El proyecto deberá ser debatido por el plenario del Consejo, donde existen otras propuestas en análisis. Para su aprobación se requerirán mayorías agravadas.

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