El expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se presentará este jueves ante un tribunal federal de Nueva York junto a su esposa, Cilia Flores, en el marco de la causa que los investiga por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos vinculados al uso de armas.
La audiencia estará a cargo del juez Alvin Hellerstein, quien analizará una moción presentada por la defensa de ambos imputados. El planteo apunta contra el gobierno de Estados Unidos, al que acusan de interferir en su derecho a elegir abogados.
Según argumentan los letrados, las sanciones impuestas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros impiden utilizar fondos del Estado venezolano para financiar la defensa, lo que —afirman— vulnera garantías constitucionales.
Una causa con cargos graves
Maduro y Flores permanecen detenidos en una prisión federal en Brooklyn desde enero, tras su captura en un operativo de fuerzas estadounidenses en Caracas.
Ambos se declararon “no culpables” de los cargos, que en el sistema judicial estadounidense contemplan penas que van desde 30 años de prisión hasta cadena perpetua.
La investigación también incluye un seguimiento de activos financieros que, según autoridades estadounidenses, alcanza cientos de millones de dólares bloqueados en ese país y miles de millones en operaciones bajo sospecha a nivel internacional.
El eje del conflicto: el financiamiento de la defensa
El principal punto en discusión en esta instancia judicial es si los acusados pueden acceder a recursos económicos vinculados al Estado venezolano para costear su representación legal.
La fiscalía sostiene que esos fondos no pueden ser utilizados debido a las sanciones vigentes y al desconocimiento de Maduro como presidente legítimo por parte de Washington.
En contrapartida, la defensa advierte que obligarlos a recurrir a abogados públicos limitaría su derecho a una defensa adecuada.
Contexto político y diplomático
El proceso judicial se desarrolla en paralelo a un cambio en la situación política venezolana, tras la salida de Maduro del poder y la asunción de Delcy Rodríguez, quien encabeza una nueva etapa de relaciones con Estados Unidos.
En ese marco, ambas administraciones avanzaron en la reanudación de vínculos diplomáticos, lo que agrega un componente político al caso judicial.
Un juicio de alto impacto internacional
El expediente, iniciado años atrás en tribunales estadounidenses, se convirtió en uno de los casos más relevantes de la región por sus implicancias judiciales, diplomáticas y geopolíticas.
La audiencia de este jueves será clave para definir el rumbo del proceso, que podría extenderse durante meses o incluso años antes de llegar a juicio.
