El gobierno de España decidió en las últimas horas cerrar su espacio aéreo a los aviones militares de Estados Unidos que participan en los ataques contra Irán, en el marco de la escalada bélica en la región.
La medida fue confirmada por la ministra de Defensa, Margarita Robles, quien aseguró que tampoco se autorizó el uso de las bases militares de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla).
“Ni se autorizan las bases y, por supuesto, tampoco se autoriza la utilización del espacio aéreo español para actuaciones que tengan que ver con la guerra en Irán”, sostuvo la funcionaria, quien calificó el conflicto impulsado por Estados Unidos e Israel como “profundamente ilegal y profundamente injusto”.
La decisión implica que las aeronaves militares deberán modificar sus rutas para evitar el territorio español, aunque se contemplan excepciones en casos de emergencia.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya había anticipado esta postura en su comparecencia ante el Congreso, en línea con la decisión de no participar ni colaborar con una ofensiva que, según el Ejecutivo, fue iniciada de manera unilateral.
En la misma línea, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, señaló que la medida responde a una política definida desde el inicio del conflicto y aseguró que la relación bilateral con Estados Unidos no se verá afectada, ya que se enmarca dentro de los acuerdos de la Unión Europea.
Sin embargo, desde Washington, el presidente Donald Trump había cuestionado duramente la postura española y amenazó con restringir el comercio bilateral. “España se portó fatal. Vamos a cortar todo el comercio con España”, expresó semanas atrás.
La decisión de Madrid profundiza las diferencias dentro de los aliados occidentales frente al conflicto en Medio Oriente y marca una postura crítica dentro de la OTAN.
