En medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente, el gobierno de Irán evalúa retirar a su selección del Copa Mundial de la FIFA 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México.
La posibilidad fue planteada por el ministro de Deportes iraní, Ahmad Donyamali, quien afirmó que la situación política y militar actual impide la participación del equipo nacional en el torneo. Hasta el momento, la FIFA no oficializó la baja del seleccionado.
La decisión estaría vinculada a la escalada bélica en la región y al impacto político tras la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei, ocurrida el 28 de febrero durante la ofensiva militar contra el país.
“Definitivamente, no tenemos ninguna posibilidad de participar de esta manera”, afirmó el funcionario en declaraciones difundidas por agencias internacionales.
El grupo que debía disputar Irán
La selección iraní tenía previsto disputar tres partidos correspondientes al Grupo G, todos ellos en territorio estadounidense.
Los encuentros estaban programados en Los Ángeles y Seattle frente a las selecciones de Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda.
Pese al contexto político, desde la FIFA señalaron que el seleccionado asiático continúa siendo bienvenido en el torneo.
El presidente del organismo, Gianni Infantino, sostuvo recientemente que el evento debe servir para unir a las personas en un contexto internacional complejo.
Tensiones políticas y repercusiones en el fútbol
La situación también impactó en el fútbol femenino iraní. El presidente de la Federación Iraní de Fútbol, Mehdi Taj, mencionó la posibilidad de un boicot luego de episodios ocurridos durante la última Copa de Asia femenina disputada en Australia.
En ese torneo, seis jugadoras de la selección iraní decidieron permanecer en Australia tras recibir visados humanitarios del gobierno local.
Posibles sanciones y reemplazo
Según el reglamento del Mundial 2026, si una federación decide retirarse del torneo hasta 30 días antes del inicio, la Comisión Disciplinaria de la FIFA puede aplicar una multa mínima de 275.000 euros. Si la baja ocurre en los 30 días previos al debut, la sanción asciende al menos a 550.000 euros.
Además de la penalización económica, la federación involucrada debería devolver los fondos recibidos para la preparación del equipo y podría enfrentar sanciones deportivas adicionales.
En caso de confirmarse la renuncia, la FIFA podría designar a otra federación de la Confederación Asiática de Fútbol para ocupar la plaza.
Entre las selecciones que podrían beneficiarse aparece Irak, que actualmente se encuentra en el repechaje internacional rumbo al Mundial.
Por el momento, la eventual ausencia de Irán sigue siendo una posibilidad en evaluación y la organización del torneo no tomó una decisión definitiva.
