febrero 6, 2026

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, aseguró este jueves que el país está “dispuesto a un diálogo con Estados Unidos” sobre “cualquier tema”, con el objetivo de construir “una relación entre vecinos civilizada” y de “beneficio mutuo”.

En una conferencia televisada poco habitual, el mandatario sostuvo que La Habana mantiene su disposición a dialogar con Washington desde una “posición de respeto” a la soberanía y la autodeterminación del país caribeño. En ese sentido, remarcó que no se abordarán cuestiones que el Gobierno cubano pueda interpretar como actos de injerencia en sus asuntos internos.

Díaz-Canel señaló que Cuba estaría dispuesta a conversar sobre temas migratorios, de seguridad, lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, cuestiones medioambientales y cooperación científica, entre otros ejes de interés común.

No es la primera vez que el jefe de Estado cubano manifiesta esta postura en medio de un contexto de creciente tensión bilateral. El pasado 12 de enero, a través de una publicación en la red social X, Díaz-Canel afirmó que su Gobierno estaba dispuesto a “sostener un diálogo serio y responsable” basado en la igualdad soberana, el respeto mutuo, el Derecho Internacional y el beneficio recíproco.

Sin embargo, el mandatario negó que actualmente existan conversaciones en curso con Estados Unidos, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, instara a Cuba a “alcanzar un acuerdo antes de que sea demasiado tarde”.

En la misma línea, el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, había asegurado días atrás que La Habana no está diseñando una mesa de negociación con Washington, en contraste con declaraciones de Trump, quien afirmó que su Administración mantiene contactos con el Gobierno cubano, incluso a alto nivel.

El endurecimiento del vínculo bilateral se da en un contexto regional complejo para la isla. La reciente operación militar estadounidense en Caracas significó, para Cuba, un fuerte impacto político y económico, al afectar el suministro energético proveniente de Venezuela, aliado estratégico de La Habana.

Según estimaciones de especialistas, Cuba necesita alrededor de 110.000 barriles diarios de petróleo para cubrir su demanda energética, de los cuales Venezuela habría aportado cerca de 30.000 durante 2025. A este escenario se suma una nueva medida anunciada por Trump el pasado 29 de enero, cuando firmó una orden presidencial que amenaza con aplicar aranceles comerciales a los países que suministren petróleo a la isla.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *