El Gobierno nacional aceleró en los últimos días el tratamiento del proyecto de reforma laboral, con el objetivo de que la iniciativa se convierta en ley antes del 27 de febrero, según fuentes políticas que siguen de cerca el cronograma legislativo.
La reforma ya obtuvo media sanción en el Senado tras un largo debate donde el oficialismo logró reunir apoyos para avanzar en la modernización de las normas laborales vigentes, incorporando varias modificaciones al texto original.
Tras ese paso, la iniciativa fue remitida a la Cámara de Diputados, donde el Gobierno espera aprobarla antes de fin de mes durante el período de sesiones extraordinarias. El plan oficial apunta a que, tras el dictamen en comisión, el proyecto pueda entrar al recinto para su aprobación definitiva en diputados antes de la fecha prevista.
En ese marco, fuentes parlamentarias indicaron que el oficialismo podría aceptar las modificaciones que surgieron en la Cámara baja y devolvérselas rápidamente al Senado para su sanción final el 27 de febrero, transformando así la reforma en ley.
El avance legislativo se da en medio de un escenario de mayor atención pública y movimiento sindical, marcado por jornadas de protesta y debates en diferentes espacios políticos sobre el alcance de las reformas y su impacto en derechos laborales.

