enero 15, 2026

Los incendios forestales que afectan a la provincia de Chubut obligaron a cortar de manera total la Ruta Nacional 40 y a evacuar a unas 3.000 personas, en el marco de una de las peores crisis ambientales y humanitarias que atraviesa la Patagonia en los últimos años.

El fuego, que se mantiene activo desde hace más de un mes, ya consumió más de 2.000 hectáreas de bosque nativo y continúa avanzando sin control debido a los fuertes vientos, la sequía extrema y las altas temperaturas. La situación se agravó cuando las llamas alcanzaron sectores cercanos a la calzada de la Ruta 40, especialmente en el tramo comprendido entre las localidades de El Hoyo y Epuyén, lo que obligó a las autoridades a interrumpir la circulación por la escasa visibilidad generada por el humo.

Según explicaron desde el Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (SPLIF), el escenario es crítico y los recursos disponibles resultan insuficientes frente a la magnitud del incendio. “Cuando el fuego es muy grande no hay recursos que alcancen”, advirtió el jefe de operaciones, Ariel Ruiz, al describir el impacto de la sequía histórica y la falta de acumulación de nieve en la cordillera.

En la zona trabajan más de 350 brigadistas, bomberos y fuerzas de seguridad, con apoyo de medios aéreos de gran capacidad. Entre ellos se destaca el Boeing 737 Fireliner, el avión hidrante más grande de Latinoamérica, capaz de descargar hasta 15.000 litros de agua por operación.

El pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional mantiene la alerta, ya que si bien podrían registrarse lluvias aisladas, la actividad eléctrica asociada a tormentas representa un riesgo adicional para la generación de nuevos focos ígneos. Las autoridades continúan evaluando la situación y no descartan nuevas evacuaciones preventivas si el fuego sigue avanzando.

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