El cantante folclórico Chaqueño Palavecino quedó en el centro de la polémica luego de compartir escenario con el presidente Javier Milei durante una de las noches del Festival de Jesús María 2026. El gesto generó repercusiones inmediatas en redes sociales y en el mundo del espectáculo, con fuertes opiniones a favor y en contra.
Uno de los primeros en manifestarse fue el periodista Jorge Rial, quien lanzó un comentario irónico en la red social X al señalar: “¿El Chaqueño Palavecino? ¿No era así como se llamaba a los artistas que viven del Estado? ¿O será mejor decir el Chaqueño Pagavecino?”, una frase que rápidamente se viralizó y encendió el debate.
Ante la repercusión, Rial salió luego a aclarar el alcance de sus dichos, asegurando que su crítica no estaba dirigida al músico en lo personal, sino a quienes —según él— utilizan apodos de forma peyorativa para descalificar a artistas populares. “El Chaqueño se gana el mango como cualquiera, es una figura emblemática de los festivales”, sostuvo.
Consultado sobre la controversia, el propio Palavecino respondió con firmeza y buscó despegarse de cualquier lectura política. “Yo políticamente no hago nada. No tengo banderas políticas. Soy un cantor popular”, explicó en diálogo con medios nacionales. Además, remarcó que fue él quien invitó a Milei a subir al escenario y que recibe “a un presidente como a cualquier persona”.
En ese sentido, el artista fue categórico al hablar de su relación con el poder político: “He dialogado con todos los presidentes. Canto para un albañil o para un presidente, porque eso es el arte”. También rechazó versiones sobre supuestos beneficios económicos por la presencia presidencial y aclaró: “A mí me paga la gente que compra la entrada, no el Estado”.
El cruce volvió a poner en agenda el vínculo entre la cultura popular y la política, un debate recurrente en festivales masivos, donde los gestos simbólicos suelen amplificarse y generar lecturas encontradas.

