Un grupo de cuatro drones con explosivos fue interceptado este viernes en las inmediaciones del consulado de Estados Unidos en Erbil, capital de la región semiautónoma del Kurdistán iraquí. Según fuentes de seguridad locales, no se registraron heridos en el hecho.
En simultáneo, otro ataque con drones alcanzó un depósito de armamento en la localidad de Tasluja, en la provincia vecina de Sulaymaniyah. El impacto generó un incendio de grandes proporciones que derivó en explosiones secundarias por la munición almacenada, y equipos de defensa civil trabajaban para controlar el fuego.
Horas antes, un ataque con misiles balísticos atribuido a Irán había dejado nueve muertos y al menos tres heridos entre miembros de un partido opositor kurdo-iraní que tenía posiciones en esa misma provincia. La seguidilla de ataques mantiene en vilo a la región del Kurdistán iraquí.
Los hechos se enmarcan en un escalada de tensión en Medio Oriente, luego de una serie de ataques cruzados entre Estados Unidos e Irán. Washington había atacado objetivos iraníes en días previos, y Teherán respondió apuntando contra bases e instalaciones estadounidenses en la zona.

