Thiago Almada, tras su paso por el Mundial 2026 con la Selección argentina, hizo una escala en San Juan para cumplir una promesa en el santuario de la Difunta Correa, uno de los sitios de fe más convocantes del país.
Ni bien lo reconocieron, un grupo numeroso de fieles y curiosos se acercó a saludarlo, sacarse fotos y compartir un momento con el jugador, que se mostró predispuesto con todos.
Como parte del gesto, Almada dejó una camiseta de la Selección en el lugar. El presidente de la AFA, Claudio Tapia, celebró públicamente la actitud del futbolista y destacó su humildad pese al presente futbolístico que atraviesa.
El santuario, ubicado en Vallecito, recibe cada año a miles de visitantes que llegan desde distintos puntos del país a agradecer o pedir favores, y volvió a ser noticia gracias a la visita de una de las figuras del plantel nacional.
