La Secretaría de Estado de Seguridad y Orden Público montará un dispositivo con alrededor de 300 efectivos distribuidos entre viernes y domingo, para acompañar la décima edición de la Maratón Internacional de San Juan. El plan incluye cortes de tránsito programados, desvíos y personal apostado en distintos puntos del recorrido, pensado para resguardar a los corredores sin descuidar a vecinos y automovilistas.
La prueba central reunirá a 6.000 atletas de la Argentina y del exterior. La largada será en el embarcadero del Dique Punta Negra, con paso por el camping Cerro Blanco, calles de Zonda, la Ruta Provincial 12 y avenida Libertador, para luego seguir por Urquiza, 25 de Mayo, avenida España, nuevamente Libertador, Mendoza e Ignacio de la Roza, donde se ubicará la llegada, antes de avenida Las Heras.
Los cortes se aplicarán de forma intermitente para permitir el paso transversal de autos cuando la seguridad lo permita, y en avenida Libertador solo quedará restringido el carril sur. Las primeras restricciones arrancan el viernes a las 17, con el cierre total de Ignacio de la Roza entre España y Las Heras hasta las 16 del domingo, sector donde se instalará la estructura de llegada. El sábado se sumarán restricciones por la entrega de kits y la carrera Kids, que se desarrollará en los alrededores del Centro Cívico.
El domingo, día central de la competencia, los cortes se irán aplicando por etapas según el avance de los corredores, con media calzada restringida en distintos tramos entre las 8 y las 15. Para llegar a la largada de los 42 kilómetros en el Dique Punta Negra, el único acceso permitido será por Ullúm, mientras que el paso por la Quebrada de Zonda quedará cerrado durante toda la prueba. El operativo policial también será progresivo: unos 30 efectivos el sábado y cerca de 250 el domingo, distribuidos en el circuito y los puntos de mayor concentración de público.
