La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, brindó una conferencia de prensa en el Ministerio de Economía, donde destacó los avances registrados por la economía argentina en materia de inflación, equilibrio fiscal, reservas y reducción de la pobreza. Sin embargo, advirtió que el principal desafío del Gobierno será que el crecimiento económico se traduzca en más empleo formal y en mejores condiciones para las pequeñas y medianas empresas.
Durante su exposición, Georgieva señaló que la inflación anual pasó de 210% a alrededor del 30%, mientras que el resultado fiscal evolucionó de un déficit a un superávit primario. Además, remarcó que el Banco Central acumuló compras por US$13.000 millones en reservas internacionales en lo que va del año, una cifra que, según indicó, supera las metas establecidas en el programa acordado con el organismo.
La titular del FMI también sostuvo que la actividad económica volvió a crecer luego de dos años de contracción y resaltó la disminución de la pobreza, que pasó de más del 50% al 28%. En ese sentido, destacó el avance del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que ya cuenta con proyectos aprobados por unos US$45.000 millones.
Al recordar el inicio de su gestión al frente del Fondo, en octubre de 2019, Georgieva señaló que en ese momento existían fuertes dudas sobre la capacidad de Argentina para afrontar el pago de su deuda. “Esta no es la pregunta que tenemos que hacernos hoy”, afirmó, y aseguró que el país se encuentra en una posición “mucho más sólida”.
Consultada sobre la posibilidad de que el FMI otorgue nuevos desembolsos de cara a los vencimientos previstos para 2027, superiores a los US$20.000 millones, descartó esa necesidad. “Los riesgos siempre están, se deben gestionar y administrar y Argentina lo está haciendo con disciplina fiscal. No me preocupa que Argentina no tenga el dinero para pagar”, expresó.
No obstante, Georgieva consideró que aún existen desafíos importantes. En particular, puso el foco en las pequeñas y medianas empresas, al sostener que son las principales generadoras de empleo y que necesitan un mayor acceso al crédito para impulsar su crecimiento.
También manifestó su preocupación por el incremento de la informalidad laboral, al entender que refleja que el mercado de trabajo todavía no logra expandirse con fuerza fuera de los sectores de mayor crecimiento. En esa línea, destacó que la reforma laboral redujo las contribuciones patronales desde el 19%, una medida que, según explicó, debería favorecer la creación de empleo formal.
Como cierre, la funcionaria comparó el proceso económico argentino con la experiencia de Bulgaria, su país de origen, que atravesó una hiperinflación en la década de 1990 antes de estabilizar su economía. En ese contexto, llamó a sostener la disciplina fiscal más allá del calendario electoral de 2027.
