Blanca Bosch, madre de Andrés Bosch, brindó un testimonio conmovedor sobre su hijo, uno de los dos brigadistas de la Agencia Federal de Emergencias que murieron en el siniestro del helicóptero durante una capacitación en San Juan. Según relató, su hijo nunca quiso un funeral convencional: pidió que lo cremaran y que sus cenizas fueran dispersadas en medio de un incendio forestal, en sintonía con la pasión que definió su vida laboral.
Andrés, oriundo de Villa Dolores, se desempeñaba desde febrero de 2024 como coordinador de la Región Centro del Servicio Nacional de Manejo del Fuego. Su madre contó que se enteró de la tragedia mientras viajaba hacia la ciudad de Córdoba junto a uno de los nietos, y que un fuerte presentimiento le había anticipado que algo le había pasado a su hijo antes de recibir la confirmación oficial.
En la entrevista, Blanca describió a Andrés como una persona solidaria desde chico, que ya de niño ayudaba económicamente a sus hermanos con lo que ganaba trabajando en un vivero. Lo recordó como alguien generoso, capaz de compartir todo lo que tenía, y remarcó que siempre alentó a sus hijos a construir su propio camino sin mirar atrás.
Con la voz quebrada, la mujer reconoció que todavía le cuesta asimilar la pérdida y que prefiere pensar que su hijo está en una comisión de trabajo antes que aceptar su ausencia definitiva. Aun así, aseguró que Andrés seguirá presente mientras sus seres queridos lo recuerden como la persona humana y comprometida que fue.
