Este lunes se lleva adelante un paro nacional docente impulsado por la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA), que abarca los niveles inicial, primario y secundario en todo el país. La medida busca exigir la restitución inmediata del Fondo de Incentivo Docente (FONID) y un aumento del presupuesto destinado a escuelas y programas educativos.
Los gremios sostienen que los salarios docentes vienen perdiendo poder adquisitivo frente a la inflación y denuncian el recorte de fondos nacionales para comedores escolares y otros programas. También reclaman una nueva Ley de Financiamiento Educativo y rechazan la iniciativa de Ley de Libertad Educativa, además de oponerse a posibles reformas al sistema jubilatorio.
La protesta se da justo cuando la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, junto con Chaco y Santiago del Estero, tenían previsto el inicio de clases. Aunque el paro afecta principalmente a la educación pública, algunas escuelas privadas también adhieren según lo definan sus gremios, como el Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP). En paralelo, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) convocó su propio paro nacional para la misma jornada, lo que además complica el funcionamiento de reparticiones públicas.
Sectores disidentes de SUTEBA y la Asociación de Maestros y Maestras bonaerenses ya anticiparon que buscarán extender la protesta hasta el martes. Desde esos gremios apuntaron contra el ajuste del gobierno nacional y de los gobernadores, y citaron datos sobre una fuerte caída de la inversión educativa en los últimos dos años, responsabilizando al Ministerio de Capital Humano por la situación del sector.
