Un tribunal de familia en Villahermosa, estado de Tabasco, resolvió que un hombre debe pasar una pensión alimenticia mensual para Lucas, un husky siberiano de tres años que era la mascota de la pareja durante su matrimonio. La decisión llegó después de que, tras la separación, ninguno de los dos se pusiera de acuerdo sobre quién debía hacerse cargo de los gastos del animal.
La jueza fijó un pago de 700 pesos mexicanos por mes, unos 41 dólares o aproximadamente 61.000 pesos argentinos, monto que cubre cerca de la mitad de lo que cuesta mantener al perro. Además, el hombre deberá colaborar con los gastos veterinarios que surjan.
El conflicto se desató cuando el hombre se negó a quedarse con Lucas ni a seguir aportando para su cuidado. Fue entonces cuando su exesposa, conocida como Doña Blanquita, decidió llevar el caso a la justicia para garantizar que el perro siguiera recibiendo la atención que tenía durante la convivencia familiar. El trámite judicial duró unos diez meses hasta llegar a la sentencia.
La demanda fue llevada adelante sin costo por la abogada Bellanila Andrea Hernández, quien argumentó que los animales de compañía son seres sintientes y que su bienestar no debe quedar librado al azar cuando una pareja se separa. Con este fallo, Lucas se transformó en el primer perro de México en obtener judicialmente una pensión alimenticia por la ruptura de sus dueños.
