Jorge Messi, padre de Lionel, murió el sábado a la madrugada en un sanatorio de Rosario a los 68 años tras una larga enfermedad. Ese mismo día su hijo llegó a la ciudad junto a Antonela Roccuzzo en un vuelo privado desde Estados Unidos para acompañar a la familia en el duelo.
La despedida se realizó en el cementerio privado El Prado, bajo un fuerte operativo de seguridad y con la presencia de medios en las afueras. Al finalizar la ceremonia, el avión que trasladó a Messi regresó a Miami sin él, ya que el futbolista decidió quedarse en el país para acompañar el sepelio de su padre.
Jorge había sido el marido de Celia Cuccittini y padre de Rodrigo, Matías, María Sol y Lionel, y durante años se encargó de administrar la carrera y los negocios de su hijo fuera de las canchas. Su fallecimiento generó mensajes de condolencia de clubes como Barcelona, Inter Miami, PSG y Newell’s, además de la Asociación del Fútbol Argentino, aunque su titular, Claudio Tapia, no asistió al velorio por respeto a la intimidad familiar.
El intendente de Rosario, Pablo Javkin, remarcó en declaraciones radiales que Jorge Messi fue, ante todo, un hombre sencillo que nunca perdió sus raíces de barrio pese a la exposición que le tocó vivir. También recordó que la familia mantuvo siempre un vínculo con la ciudad, a la que solía volver y en la que realizó distintas inversiones a lo largo de los años.
