Un video que se viralizó en redes muestra a cirujanos, enfermeros y anestesistas conteniendo con sus propios brazos a un paciente sedado durante un terremoto de 6,8 grados que remeció Japón este sábado 8 de agosto.
El movimiento telúrico provocó la muerte de al menos 39 personas y dejó más de 170 heridos en distintas zonas del país asiático, según los primeros reportes oficiales.
En pleno quirófano, mientras las lámparas y el equipamiento de precisión se balanceaban con violencia, el personal médico decidió no abandonar la sala y priorizó proteger al paciente antes que resguardarse ellos mismos.
Una vez que pasó lo peor del sismo y comprobaron que la estructura del hospital seguía en pie, retomaron la intervención y lograron completarla sin complicaciones.
