El Ejecutivo nacional trabaja en una reforma de la carrera administrativa que apunta a cambiar cómo se ingresa, se evalúa, se asciende y se remunera a los trabajadores del Estado. La intención oficial es tenerla lista antes de que termine el año, aunque en el propio Gobierno admiten que su puesta en marcha depende de un acuerdo previo con los sindicatos.
Según fuentes de Nación, los cambios podrían aplicarse por vía administrativa, sin necesidad de una nueva ley, pero sí requieren modificar el convenio colectivo vigente. Ese proceso, reconocen, recién empieza: todavía no se abrió una negociación formal con los gremios estatales para tratar este punto específico.
Desde ATE señalaron que no fueron convocados a discutir la carrera de la Administración Pública central. Aclararon que hasta ahora sólo los llamaron para hablar de los convenios de organismos como PAMI o ANSES, que se rigen por la Ley de Contrato de Trabajo y quedaron afectados por la reforma laboral. El presidente Javier Milei había puesto el tema en agenda al mencionar que Federico Sturzenegger avanza en un rediseño del escalafón estatal, con más peso del desempeño en los ascensos y los sueldos.
El empleo público nacional se rige hoy por la Ley 25.164 y por los convenios colectivos general y del SINEP, que ya contemplan evaluaciones de desempeño para las promociones. Por eso, en el Gobierno remarcan que no se trata de crear ese mecanismo desde cero, sino de modificar su alcance y su peso en la carrera. La Ley 24.185 exige que cualquier cambio de este tipo se negocie con los gremios con personería, lo que explica por qué en Balcarce 50 hablan de una salida administrativa y no de un proyecto de ley.
