Boca recibió este miércoles una dura noticia: Tomás Aranda sufrió una fractura de peroné durante el entrenamiento y deberá permanecer alejado de las canchas durante un período prolongado.
El atacante, considerado una de las piezas importantes del plantel y uno de los juveniles que ya tuvo la posibilidad de jugar para la Selección Argentina, sufrió la lesión durante una práctica. En un primer momento, el cuadro había generado preocupación por la posibilidad de un esguince, pero los estudios médicos confirmaron finalmente la fractura.
La lesión se produjo cuando el botín del futbolista se habría enganchado durante el entrenamiento. El movimiento terminó provocándole la fractura y obligó a realizarle los estudios correspondientes.
Según se informó, Aranda tendrá una recuperación que podría extenderse entre un mes y medio y seis meses. La duración dependerá de la evolución de la lesión y, principalmente, de si los médicos determinan que necesita una operación.
En caso de que deba pasar por el quirófano, el período de recuperación será más extenso y su regreso a las canchas podría producirse recién el próximo año.
La baja representa un importante problema para Boca, que pierde a uno de sus futbolistas jóvenes con mayor protagonismo dentro del plantel. Aranda había logrado convertirse en una alternativa importante para el equipo y su ausencia obligará al cuerpo técnico a buscar soluciones para cubrir su lugar.
Ahora, el foco estará puesto en la recuperación del futbolista y en la decisión del cuerpo médico respecto del tratamiento que deberá seguir para regresar a la actividad.
