28 de agosto de 2026
Eclipse lunar de agosto 2026: a qué hora se verá la Luna de Sangre en Argentina

El fenómeno astronómico alcanzará su punto máximo durante la madrugada del viernes y podrá observarse a simple vista desde distintos puntos del país.

Argentina podrá disfrutar durante la noche de este jueves y la madrugada del viernes de un eclipse lunar parcial profundo, un fenómeno que hará que la Luna adquiera una tonalidad rojiza o cobriza, en un efecto conocido popularmente como “Luna de Sangre”.

El eclipse será el último de 2026 y podrá observarse desde distintos lugares del mundo. En Argentina, las condiciones permitirán seguir prácticamente todas sus etapas, siempre que el cielo se encuentre despejado.

Durante el momento de mayor intensidad, aproximadamente el 96,2% de la superficie lunar quedará dentro de la umbra de la Tierra, generando el característico cambio de color.

¿A qué hora será el eclipse lunar en Argentina?

El fenómeno comenzará durante la noche del jueves 27 de agosto y continuará hasta la madrugada del viernes 28.

Los principales horarios serán:

  • 22:23: comienza la fase penumbral.
  • 23:33: comienza la fase parcial.
  • 01:12: se produce el máximo del eclipse.
  • 02:52: finaliza la fase parcial.
  • 04:01: termina por completo el fenómeno.

En total, considerando todas sus etapas, el eclipse tendrá una duración aproximada de 5 horas y 38 minutos.

¿A qué hora se verá la Luna de Sangre?

El momento de mayor intensidad será a las 1:12 de la madrugada del viernes 28 de agosto.

En ese instante, la mayor parte del disco lunar estará dentro de la sombra más oscura proyectada por la Tierra, por lo que la Luna podrá adquirir una tonalidad rojiza o anaranjada.

¿Cómo ver el eclipse lunar en vivo?

No será necesario contar con telescopio ni con equipamiento especial para observar el eclipse. Podrá seguirse a simple vista, siempre que la Luna se encuentre sobre el horizonte y las condiciones meteorológicas sean favorables.

Para disfrutar mejor del fenómeno, se recomienda buscar un lugar con poca contaminación lumínica, un horizonte despejado y una zona sin obstáculos que dificulten la visión del cielo.

En caso de que haya nubes o malas condiciones meteorológicas, la visibilidad podrá verse afectada.