Una escuela de Santo Tomé suspendió sus clases por un robo que afectó su suministro eléctrico y la distribución de agua. Los cables y cañerías necesarias para estos servicios fueron sustraídos, además de elementos de los equipos de aire acondicionado.
La comunidad educativa protestó pacíficamente para demandar medidas de seguridad más efectivas y reclamar una respuesta rápida ante la serie de delitos que afectan la institución. El adolescente detenido por la policía, de 15 años, será investigado por la División Asuntos Juveniles.
Las autoridades y la Asociación Mutual Sindical de Trabajadores de la Educación (Amsafe) exigen acciones inmediatas para resolver la situación y permitir la vuelta a la normalidad educativa. Se estima que el establecimiento permanecerá cerrado mientras se realizan las reparaciones necesarias.
La situación generó preocupación entre padres, docentes y vecinos, quienes esperan que las autoridades actúen con urgencia para proteger la seguridad de los estudiantes y la continuidad de la educación.
