En 1986, Cleveland lanzó 1,5 millones de globos al cielo para romper récords, pero el evento terminó en un desastre por malas condiciones climáticas.
En septiembre de 1986, Cleveland lanzó 1,5 millones de globos al cielo en Balloonfest ’86, un evento benéfico que buscaba establecer un récord mundial.
Sin embargo, una tormenta alteró los planes. Los globos comenzaron a caer sobre la ciudad y el lago Erie, creando problemas en el tránsito y entorpeciendo una búsqueda de dos pescadores desaparecidos.
La Guardia Costera enfrentó dificultades para encontrar a los pescadores debido a la presencia de globos en el lago Erie, lo que llevó a la suspensión temporal del operativo de búsqueda.
Años después, el evento fue recordado no por el récord, sino por las consecuencias negativas de una acción a gran escala.
