Durante la audiencia de formalización, el acusado por el femicidio de Camila negó haberla asesinado y la tildó de violenta, asegurando que ella misma se produjo las heridas mortales.
Se le imputó formalmente el delito de femicidio doblemente agravado, lo que prevé una condena de prisión perpetua en caso de ser hallado culpable. El imputado relató una versión de los hechos que contradice las evidencias médicas y periciales.
El acusado afirmó que las discusiones comenzaron cuando le comunicó a Camila su intención de mudarse, y la víctima habría amenazado con suicidarse si él la dejaba. Además, sostuvo que las heridas de Camila fueron autoinfligidas y que él mismo se cortó para hacerse pasar como víctima.
El imputado aseguró no tener conocimiento del embarazo de Camila, a pesar de las evidencias en contrario. La fiscalía continuará con la investigación para determinar la veracidad de sus dichos.
