Javier Ríos, padre de Uriel, un adolescente de 17 años asesinado, rompió el silencio durante una concentración frente al Juzgado Penal de Niñez y Adolescencia para exigir justicia y celeridad en la investigación.
En medio de la multitudinaria marcha, Ríos aseguró que existen videos que podrían ser cruciales para el esclarecimiento del caso y anunció que habrá nuevas detenciones en las próximas horas.
El hombre, entre lágrimas y rodeado por familiares, amigos y compañeros de colegio de Uriel, destacó que su hijo y su hermano gemelo eran ‘chicos de bien’ que disfrutaban del deporte y no buscaban conflictos.
La concentración contó con el apoyo de familiares y amigos que exigieron al juez mayor celeridad en la resolución del caso.
