Rosario Central se impuso sobre Estudiantes con un marcador de 3-1 para consagrarse campeón de la Supercopa Internacional. El partido comenzó con un gol de Alexis Castro, pero luego Ángel Di María remontó con un golazo desde el tiro libre y un penal.
El encuentro tuvo un desenlace polémico cuando los jugadores de ambos equipos se involucraron en un altercado en la zona de vestuarios al final del partido. Además, Verón, presidente de Estudiantes, entró a reclamar al árbitro Darío Herrera.
Los incidentes en el campo de juego también se prolongaron hasta la entrada a los vestuarios, donde los jugadores protagonizaron una pelea.
Este resultado cierra un torneo intenso para Rosario Central, que logró la victoria pese a las dificultades y el clima de tensión que se vivió en Santiago del Estero.
