La menor acumulación de divisas, la caída de la actividad económica y un escenario internacional más exigente aumentan la presión sobre las variables financieras. Los vencimientos en moneda extranjera de 2027 aparecen entre las principales preocupaciones.
El riesgo país volvió a superar los 600 puntos y el dólar alcanzó nuevos máximos, en un escenario marcado por mayores tensiones en los mercados. La menor acumulación de reservas, la evolución de la actividad económica y las necesidades de financiamiento para afrontar los vencimientos de 2027 se encuentran entre los principales factores que condicionan las perspectivas.
El indicador elaborado por JP Morgan acumuló diez jornadas consecutivas en alza. Durante septiembre avanzó más de 22% y este lunes cerró en 628 puntos, luego de alcanzar un máximo de 642, el valor más elevado en lo que va del año.
En el mercado cambiario, el dólar oficial se mantuvo en $1545 en el Banco Nación, mientras que en el segmento mayorista se ubicó en $1524,50.
Menor acumulación de reservas
Uno de los factores que genera preocupación es el ritmo de compra de divisas del Banco Central (BCRA). Según una estimación de Cohen, durante la última semana el organismo compró apenas US$29 millones, pese a que el sector agropecuario continuó liquidando alrededor de US$150 millones diarios. Este lunes, la autoridad monetaria adquirió US$11 millones.
Desde la consultora señalaron que, si se mantiene este ritmo, septiembre podría finalizar con compras netas por unos US$270 millones. El dato cobra relevancia porque la oferta del agro podría superar los US$3000 millones, mientras que una mayor demanda de cobertura cambiaria podría incrementar la presión sobre el mercado en los próximos meses.
La acumulación de reservas también resulta relevante de cara a 2027, cuando el Gobierno deberá afrontar importantes compromisos en moneda extranjera. De acuerdo con Fundación Capital, los vencimientos del próximo año rondarán los US$25.000 millones.
Para hacer frente a esas obligaciones, el Gobierno contempla distintas fuentes de financiamiento, entre ellas privatizaciones por unos US$1500 millones, compras del Tesoro al Banco Central por aproximadamente US$4900 millones, préstamos bilaterales por unos US$2000 millones y emisiones en el mercado local por alrededor de US$5000 millones.
Fundación Capital también señaló que las reservas brutas argentinas representan el 7,1% del PBI, por debajo de los niveles registrados en otros países de la región. En Colombia equivalen al 12,5% del PBI; en Chile, al 13,2%; en Brasil, al 13,9%; en Uruguay, al 19,9%; y en Perú, al 25,4%.
Caída de la actividad y aumento de la pobreza
A las dificultades del frente cambiario se sumó el desempeño de la economía. Según los últimos datos del INDEC, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) cayó 2,9% en julio respecto de junio y registró una baja interanual del 1,4%.
El escenario también está acompañado por un aumento de la pobreza, que alcanzó el 32,3%.
En caso de que la actividad no logre recuperarse durante agosto y septiembre, podría acumular dos trimestres consecutivos de contracción y configurar un escenario de recesión técnica. De acuerdo con las estimaciones citadas, la economía debería crecer alrededor de 3% en cada uno de esos meses para evitar esa situación.
Los sectores de la industria, el comercio y la construcción aparecen entre los más rezagados. Los analistas consideran que una mejora del crédito y de los ingresos de los hogares sería necesaria para favorecer una recuperación de la actividad.
El escenario internacional y las elecciones de 2027
A los factores internos se suma un contexto internacional más exigente. La suba de los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos reduce el atractivo relativo de los mercados emergentes, mientras que el aumento del precio del petróleo agrega presión sobre los precios internacionales.
El escenario político también comenzó a ser seguido con mayor atención por los inversores, de cara al calendario electoral de 2027. Fundación Capital observó diferencias en los rendimientos de los bonos AO27 y AO28, que vinculó con cambios en las expectativas sobre el escenario político futuro.
En tanto, el economista Gustavo Ber señaló que los indicadores de confianza todavía no muestran señales suficientes para una recuperación del apetito inversor.
