El Ministerio de Seguridad de la provincia asumirá el manejo del tránsito en los accesos, recorridos y zonas de seguridad alrededor del Pontífice cuando visite Córdoba. La decisión responde al conflicto gremial que dejó sin cobertura de inspectores municipales el pasado domingo, justamente cuando se desarrollaban tres eventos de gran concurrencia simultáneamente.
El ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, fue enfático al anunciar la medida: señaló que Córdoba no será tomada como rehén por reclamos de ningún tipo. Con esto buscó garantizar que la llegada del Papa transcurra sin inconvenientes de movilidad.
El conflicto con los inspectores de tránsito municipales evidenció una brecha en la coordinación entre las fuerzas de seguridad locales. Los funcionarios provinciales consideraron necesario que sea la policía quien asuma directamente esta responsabilidad para un evento de tal magnitud.
La visita papal se perfila como uno de los eventos más complejos en materia de seguridad vial que enfrentará la provincia en el corto plazo. Además de los controles de tránsito, se espera que las fuerzas provinciales coordinen con autoridades municipales y nacionales para garantizar el desarrollo ordenado de la jornada.
