El precio de la carne vacuna apenas subió 0,5% en septiembre y acumula un incremento del 15,6% en lo que va del año, por debajo del 21,3% que registró la inflación general hasta agosto. Los consultores del mercado anticipan que desde fines de octubre habrá una recuperación que podría llegar al 10% hacia el cierre de 2026, pero sin alcanzar disparos significativos.
El estancamiento en los valores se debe a varios factores simultáneos: el ganado no tuvo variaciones importantes, el consumo interno cayó frenando nuevos aumentos, y las carnes alternativas como el cerdo y el pollo ganaron terreno por ser más accesibles. El pollo se ubicó en septiembre en $4.954 por kilo mientras que el pechito de cerdo está a $9.388, versus los $18.514 del promedio de carne vacuna en el AMBA.
El consultor Víctor Tonelli explicó que los consumidores tienen un límite de gasto y eligen carnes más baratas cuando pueden. Con el precio actual, un kilo de asado equivale al costo de dos kilos de costillita de cerdo, lo que define las decisiones de compra de muchas familias. A pesar de que las exportaciones tiraron fuerte, no generaron presión al alza en el mercado interno.
En los primeros nueve meses de 2026 se faenaron 2,203 millones de toneladas equivalente carcasa, un 6,6% menos que en igual período de 2025. Los productores buscan compensar con animales más pesados para meter más kilos en el campo, aunque la menor cantidad de faena sigue siendo una realidad del sector.
