El hecho ocurrió en el almacén Difunta Correa, ubicado sobre República del Líbano. La propietaria cerró el local alrededor de las 23.50 del sábado después de activar la alarma de los fondos. Al volver a las 8 de la mañana del domingo para abrir, notó que faltaban tres cajones de Coca-Cola de 2,5 litros con ocho botellas cada uno, además de un horno eléctrico que estaba guardado atrás.
Los delincuentes accedieron únicamente a la zona trasera del inmueble, donde estaban almacenadas esas cosas. Lo particular es que no provocaron daños visibles para entrar a ese sector, que cuenta con un cierre perimetral. Lo importante es que no lograron pasar al salón de ventas, por lo que el robo fue limitado.
La denuncia la radicó la dueña del negocio, una mujer de apellido Fonzalida, el mismo domingo. Según su relato, la alarma de los fondos no se activó durante la madrugada, lo que sugiere que los ladrones ingresaron de otra forma o contaban con información sobre cómo acceder.
El caso quedó en manos de la UFI Delitos contra la Propiedad, que ahora debe investigar cómo los asaltantes lograron entrar, si hay cámaras de seguridad en la zona y trabajar para identificar a los responsables. Este tipo de robos a comercios sigue siendo recurrente en diferentes puntos de la provincia.
