El indicador de riesgo país volvió a romper la barrera de los 900 puntos básicos, alcanzando su nivel más alto desde el 24 de octubre del año pasado. La suba se produjo en una jornada complicada para los activos argentinos, que sufrieron las consecuencias de la debilidad en los mercados globales, especialmente en Wall Street donde los índices tecnológicos registraron caídas significativas.
Las acciones locales cayeron 1,1% en el Merval, mientras que los bonos soberanos en dólares perdieron alrededor del 1% en promedio. La firma Mercado Libre fue una de las más castigadas, retrocediendo 13% tras presentar sus resultados trimestrales. En el contexto internacional, el Nasdaq lideró las pérdidas en Estados Unidos con una caída del 3%, afectado por resultados empresariales débiles y volatilidad en el sector tecnológico.
Los analistas señalan que la debilidad de la actividad económica local reaviva debates sobre la posibilidad de flexibilizar la política monetaria, aunque hay indicios de recuperación en la demanda de pesos. El Gobierno y el Banco Central continúan avanzando con medidas de alivio fiscal y mejoras en el acceso al crédito. Por su parte, consultoras como Delphos Investment advierten sobre inconsistencias entre la estabilidad cambiaria esperada para el período electoral y los movimientos de mercado.
El riesgo país argentino más que se duplicó en los últimos cuatro meses y experimentó un salto de casi 30% solo durante noviembre. Este deterioro ocurre en un contexto donde los precios del petróleo subieron más del 2% tras tensiones en Oriente Medio. El mercado local permanecerá inactivo durante los próximos días por asuetos bancarios y la visita papal al país.
