Desde enero, el Ministerio de Capital Humano pondrá en marcha una prueba piloto que busca reemplazar el esquema tradicional de planes sociales por un modelo basado en formación para el trabajo, con vouchers educativos y un sistema unificado de datos sociales.
El Gobierno nacional anunció el lanzamiento de un nuevo plan para reformular el sistema de planes sociales, con eje en la capacitación y la inserción laboral. La iniciativa comenzará a implementarse a partir de enero como una prueba piloto impulsada por el Ministerio de Capital Humano.
En esta primera etapa, el programa estará dirigido a beneficiarios del plan Volver al Trabajo (VAT), que alcanza actualmente a más de 900 mil personas. La propuesta contempla la entrega de vouchers educativos por un monto mensual de $78.000, destinados exclusivamente a cursos de formación laboral.
El debut del esquema será acotado: participarán 20 beneficiarios que cursarán dos módulos de ocho clases durante dos meses. Al finalizar, obtendrán un título profesional en pintura de obra, sin perder durante el proceso la prestación social que perciben habitualmente.
Los cursos estarán a cargo de la empresa Sinteplast, que aportará contenidos teóricos, prácticos y materiales. Para aprobar, los participantes deberán cumplir con al menos el 70% de asistencia. Las clases se dictarán en el Centro de Formación Capital Humano, ubicado en el predio Garrigós, en el barrio porteño de La Paternal.
En paralelo, el Ministerio analiza una reorganización integral de las asignaciones sociales. El objetivo es unificar la AUH, la asignación por embarazo, el Plan Mil Días y la Tarjeta Alimentar en una única AUH Familiar. Para ello, avanza el desarrollo del Sistema Integrado de Información Social (SIIS), que permitirá cruzar datos de distintos organismos del Estado y detectar la cantidad real de beneficios que recibe cada hogar.
Desde el Ejecutivo confían en que la experiencia pueda replicarse en municipios y provincias de todo el país durante 2026. El nuevo enfoque se suma a los cambios implementados en 2024, cuando se disolvió el programa Potenciar Trabajo y se eliminó la contraprestación laboral, con el objetivo de reducir la intermediación de organizaciones sociales.

