En medio de las tensiones políticas que atraviesan al fútbol argentino, River Plate anunció que no participará más de las reuniones del Comité Ejecutivo de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en desacuerdo con la forma en que se desarrollan los procesos de discusión y toma de decisiones dentro del organismo que preside Claudio “Chiqui” Tapia.
La determinación fue comunicada a través de un mensaje institucional difundido en redes sociales, donde el club expresó su preocupación por los mecanismos utilizados en el funcionamiento del órgano directivo.
“Nuestra institución considera que las discusiones sobre el futuro del fútbol argentino deben darse mediante procedimientos claros y previsibles, con los temas incorporados en el orden del día con su debida antelación y sometidos a votación de los miembros correspondientes”, señaló el comunicado.
En el mismo texto, River sostuvo que en reiteradas oportunidades la dinámica de funcionamiento observada dentro del Comité Ejecutivo no respondió a esos criterios, lo que derivó en procesos que la institución considera poco transparentes.
La decisión representa un movimiento político relevante dentro del mapa dirigencial del fútbol argentino y marca un nuevo punto de tensión entre el club de Núñez y la conducción de la AFA.
Antecedentes de la postura de River
No es la primera vez que la institución adopta una posición similar. En 2016, durante la presidencia de Rodolfo D’Onofrio, River ya había cuestionado el funcionamiento de la AFA cuando Luis Segura ocupaba la conducción interina del organismo.
En aquel momento, el dirigente había reclamado cambios profundos en la estructura del fútbol argentino, planteo que ahora vuelve a aparecer en el debate institucional.
El actual posicionamiento del club se produce luego de una serie de decisiones que generaron malestar en la dirigencia millonaria. Entre ellas se mencionan la coronación de Rosario Central como campeón de la temporada —distinción que, según el entorno del club, no estaba contemplada en los reglamentos vigentes— y la declaración de un paro del fútbol para este fin de semana.
Diferencias con la conducción de la AFA
Desde River sostienen que la determinación no fue impulsiva, sino el resultado de un proceso de distanciamiento que se fue profundizando en los últimos meses.
En el comunicado, la institución también reiteró su postura histórica en favor de un torneo de 20 equipos en la máxima categoría y la necesidad de generar recursos que permitan fortalecer el desarrollo del conjunto de los clubes.
Además, el club ratificó su defensa del modelo de asociaciones civiles sin fines de lucro, al tiempo que reconoció el rol de la AFA en la defensa del régimen previsional vigente para la actividad.
Un mapa político que comienza a moverse
La salida de River del Comité Ejecutivo abre interrogantes sobre el impacto que puede tener dentro de la estructura política del fútbol argentino.
Aunque desde la AFA relativizaron la decisión y destacaron que la mayoría de los clubes mantiene su respaldo a la conducción de Tapia, algunos dirigentes reconocen que el gesto del club de Núñez podría incentivar a otras instituciones a expresar sus diferencias.
Entre los clubes que en los últimos años manifestaron posiciones críticas aparecen Estudiantes de La Plata, encabezado por Juan Sebastián Verón, y Talleres de Córdoba, cuyo presidente Andrés Fassi protagonizó varios cruces públicos con la conducción del organismo.
En ese escenario, otros clubes importantes observan el desarrollo del conflicto con cautela mientras el mapa político del fútbol argentino vuelve a mostrar señales de reconfiguración.
