Adriana Nechevenko prestó declaración ante el fiscal Gerardo Pollicita en la causa por presunto enriquecimiento ilícito. Reveló detalles de la polémica operación inmobiliaria en Caballito y confirmó otra llamativa transacción con financiamiento privado.

El jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, suma un nuevo capítulo en la investigación judicial que indaga sobre su crecimiento patrimonial. Este miércoles prestó declaración testimonial su escribana, Adriana Mónica Nechevenko, ante el fiscal federal Gerardo Pollicita, revelando detalles inéditos sobre las millonarias compras inmobiliarias del funcionario.
El foco de la audiencia estuvo puesto en la adquisición del departamento ubicado en la calle Miró, en el barrio porteño de Caballito. Según detalló la escribana, Adorni llegó a un llamativo acuerdo con las vendedoras del inmueble, las jubiladas Claudia Sbabo y Beatriz Viegas: la operación se concretó con un adelanto en efectivo de 30.000 dólares, mientras que los 200.000 dólares restantes fueron financiados en 12 cuotas sin ningún tipo de interés. Ambas ex propietarias fueron citadas a declarar este jueves.
Fuentes judiciales indicaron que, al ser consultada, Nechevenko aseguró no tener conocimiento sobre el origen de los fondos con los que el jefe de Gabinete afrontó sus recientes adquisiciones. Cabe destacar que la profesional intervino en tres de sus operaciones: la de Caballito, una casa en el country Indio Cuá (Exaltación de la Cruz) y un departamento en Parque Chacabuco.
Precisamente, sobre la unidad de Parque Chacabuco (ubicada en calle Asamblea), la testigo reconoció que se repitió un esquema similar. En esta ocasión, Adorni accedió a un financiamiento hipotecario de 100.000 dólares otorgado por una comisario retirada de la Policía y su hija, también uniformada. La devolución de ese crédito privado se pactó en 24 cuotas con un interés del 11%.
En un tramo de la testimonial, el fiscal Pollicita le solicitó a la escribana acceder a las conversaciones de su teléfono celular en busca de material de interés para la causa, pero la testigo respondió que no lo tenía en ese momento.
