Tras la aprobación de la Ley de Glaciares, el Gobierno nacional comenzó a reordenar su agenda legislativa de cara a las próximas semanas, aunque todavía no definió el esquema en el que enviará sus principales iniciativas al Congreso.
Dentro del oficialismo persisten diferencias sobre la hoja de ruta, que serán abordadas en una próxima reunión de la mesa política. En ese marco, los principales frentes que impulsa el Ejecutivo son la Ley de Hojarasca, el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT) y un paquete vinculado a la propiedad privada.
Uno de los puntos de mayor discusión gira en torno al acuerdo de patentes, que forma parte del entendimiento comercial entre Argentina y Estados Unidos.
Un sector propone retomar el proyecto que obtuvo media sanción en el Senado en 1998, mientras que otros impulsan la redacción de un nuevo texto actualizado, al considerar que el anterior quedó desactualizado.
La alternativa que gana terreno es introducir modificaciones en la Cámara de Diputados y luego devolver el proyecto al Senado para su ratificación. El plazo límite para su tratamiento es el 30 de abril, según lo establecido por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
Además, el Ejecutivo trabaja en otros proyectos de peso, como una nueva Ley de Salud Mental y una reforma del Código Penal. Sin embargo, desde el oficialismo evitan fijar plazos concretos y reconocen que el avance dependerá de las negociaciones con los bloques aliados.
En paralelo, se prepara una reforma política y electoral inspirada en los sistemas de Estados Unidos y Reino Unido, que incluiría:
•Eliminación de las PASO
•Fin del financiamiento público a los partidos
•Mayor apertura al financiamiento privado
•Implementación de circunscripciones uninominales
El oficialismo proyecta convocar a sesiones en abril tanto en Diputados como en el Senado para avanzar con los proyectos de propiedad privada y el tratado de patentes.
En tanto, otras iniciativas aún no tienen cronograma definido. Entre ellas se encuentran la Ley de Seguridad Nacional, reformas a los códigos Aduanero y Civil y Comercial, un acuerdo comercial con Estados Unidos por fuera del PCT y la adhesión al Consejo de la Paz.
El avance de la agenda legislativa estará condicionado por la capacidad del Gobierno de construir consensos en un escenario político que se anticipa complejo.
