En medio de una investigación por su crecimiento patrimonial y deudas que ascienden a los USD 270.000, el jefe de Gabinete busca desprenderse de un inmueble de tres ambientes en la capital bonaerense.

El jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, decidió poner en venta su departamento ubicado en la ciudad de La Plata. La operación inmobiliaria se da en un momento de fuerte tensión judicial para el funcionario, quien enfrenta una investigación en Comodoro Py que busca determinar si su crecimiento patrimonial se condice realmente con sus ingresos declarados.
El inmueble en cuestión, situado en calle 48 entre 6 y 7, salió al mercado con un valor publicado de 95.000 dólares. Se trata de un amplio departamento de tres ambientes con 98 metros cuadrados de superficie, que incluye tres dormitorios y tres baños. Si bien se encuentra en un edificio de medio siglo de antigüedad, la descripción inmobiliaria asegura que está en “buen estado de conservación”.
La venta de esta propiedad adquiere una relevancia particular debido al contexto financiero del vocero presidencial. Actualmente, Adorni debe afrontar vencimientos de deuda por 270.000 dólares que deberán ser cancelados antes del mes de noviembre. Estos compromisos estarían vinculados a préstamos millonarios otorgados por particulares —entre ellas, mujeres jubiladas—, quienes ya figuran como testigos en la causa judicial.
En paralelo, la investigación comandada por el fiscal federal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo avanza a paso firme. La Justicia ya levantó el secreto fiscal y bancario de Adorni, su esposa y su círculo íntimo de intermediarios. El foco principal está puesto en otra llamativa adquisición reciente: un departamento en el barrio porteño de Caballito, por el cual el funcionario habría entregado USD 30.000 en efectivo y pactado una financiación de USD 200.000 en cómodas cuotas sin intereses.
Las autoridades buscan esclarecer el origen de los fondos, la participación de empresarios inmobiliarios allegados y si existieron beneficios irregulares. Mientras tanto, el departamento platense no solo se ha convertido en un activo a liquidar, sino también en un símbolo de la polémica, registrando manifestaciones públicas en sus inmediaciones durante las últimas semanas.








