La causa que investiga el presunto robo de propofol y equipamiento médico del Hospital Italiano de Buenos Aires sumó nuevas declaraciones que comprometen a la anestesióloga Delfina “Fini” Lanusse y a su ex jefe, Hernán Roberto Boveri.
Los testimonios fueron incorporados al expediente que llevan adelante el juez federal Javier Sánchez Sarmiento y el fiscal Lucio Herrera, quienes investigan una presunta maniobra de sustracción de propofol y otros insumos médicos para consumo privado.
Según surge de la causa, varias ex compañeras de Lanusse relataron episodios vinculados al supuesto consumo de anestesia en encuentros privados entre ambos acusados. Las defensas cuestionaron con dureza esos testimonios y sostienen que gran parte de la acusación se basa en “testigos de oídas”.
Testimonios sobre consumo de propofol
Una de las primeras médicas en declarar aseguró haber advertido un “progresivo desmejoramiento” en la salud de Lanusse durante 2026. De acuerdo con el expediente, relató haber encontrado a la anestesióloga “totalmente drogada” y con una lesión visible en la frente.
Según la reconstrucción judicial, Lanusse le habría manifestado que necesitaba ayuda y que junto a Boveri consumían propofol y otras sustancias, entre ellas ketamina.
Otro de los testimonios incorporados corresponde a Chantal “Tati” Leclercq, amiga de Lanusse e investigada en otra causa por presunto robo de anestesia en el Hospital Rivadavia. La médica afirmó que durante septiembre de 2025 presenció situaciones vinculadas al consumo de propofol en el domicilio de la acusada.
En una de esas ocasiones, según declaró, encontró a Lanusse “tirada en el piso, semiconsciente”. También relató haber observado jeringas y ampollas de propofol en el departamento.
La muerte de Alejandro Zalazar
La investigación también mantiene conexiones con la muerte del anestesiólogo Alejandro Zalazar, hallado sin vida el 20 de febrero pasado.
De acuerdo con el expediente, varias declaraciones hicieron referencia a episodios previos vinculados a Zalazar y al presunto consumo de anestesia. El juez Sánchez Sarmiento analiza además pericias realizadas sobre el teléfono celular del profesional fallecido.
Qué sostiene la Justicia
Lanusse y Boveri fueron procesados en abril por presunta defraudación mediante administración fraudulenta. La investigación apunta al supuesto retiro irregular de propofol y otros insumos médicos desde el servicio de anestesiología del Hospital Italiano.
En su resolución, Sánchez Sarmiento consideró que los testimonios reunidos fueron “coherentes, circunstanciados y concordantes con otros elementos probatorios”.
El magistrado también puso bajo análisis los mecanismos de control internos del hospital y deslizó la posibilidad de que parte del material fuera retirado mediante maniobras vinculadas a registros médicos y controles de stock.
Las apelaciones presentadas por las defensas de ambos acusados serán tratadas a comienzos del próximo mes por la Sala V de la Cámara Criminal y Correccional.







