Pasadas las 22, vecinos de Chimbas alertaron al 911 por una serie de disparos en la zona. Cuando la policía de la Comisaría 17ª llegó al lugar, encontró vainas servidas en la calle, marcas de bala en la puerta, las ventanas y las paredes de una vivienda, y una bomba molotov abandonada en la vereda que no llegó a detonar.
Los peritos determinaron que al menos cinco proyectiles impactaron de lleno contra el frente de la casa: dos en la parte alta de la fachada, dos en la puerta principal y uno más que atravesó una pared cercana a la entrada. También se hallaron balas dentro de la vivienda, lo que confirma que el ataque puso en riesgo directo a quienes estaban adentro.
Las cámaras de seguridad de la propiedad registraron toda la secuencia, que duró menos de un minuto y comenzó a las 22.14. Se ve a al menos ocho personas armadas bajar de un vehículo, mientras un conductor esperaba para la fuga; no se descarta que un segundo auto haya participado desde un ángulo que la cámara no cubre. Parte del grupo disparó de forma sostenida contra la casa y otro intentó forzar la puerta a patadas antes de arrojar la molotov y escapar.
El fiscal Mattar ordenó relevar cámaras públicas y privadas de distintos puntos de Chimbas para reconstruir el recorrido de los vehículos, y dispuso peritajes sobre las vainas calibre 11,25 x 23 y los proyectiles secuestrados, para saber si las armas se usaron en otros hechos delictivos en la provincia. Entre las hipótesis que se manejan aparecen un posible ajuste de cuentas o un conflicto personal previo, ya que los atacantes no intentaron robar ni entrar a la vivienda. Por ahora no hay detenidos, y la Justicia también avanza sobre los testimonios de vecinos y del dueño de la casa para determinar si hubo amenazas o antecedentes de conflicto.

