Kiev aseguró haber atacado más de un centenar de embarcaciones utilizadas para exportar petróleo ruso y volvió a bombardear refinerías e instalaciones energéticas. Moscú informó el derribo de 288 drones y denunció cortes masivos de electricidad en Crimea.
Ucrania volvió a intensificar su ofensiva contra la infraestructura energética y logística de Rusia con una nueva serie de ataques con drones dirigidos a buques petroleros, refinerías y objetivos estratégicos.
Según informó el comandante de las fuerzas de drones ucranianas, Robert Brovdi, durante la última noche fueron alcanzados cinco petroleros, cuatro cargueros y un remolcador en el mar de Azov. Con esta operación, Kiev asegura haber atacado 116 embarcaciones de la denominada “flota fantasma” rusa en apenas nueve días.
De acuerdo con las autoridades ucranianas, estos buques permiten a Moscú continuar exportando petróleo pese a las sanciones internacionales impuestas por Occidente desde el inicio de la guerra.
Brovdi explicó que el objetivo no es hundir las embarcaciones, sino inutilizarlas para afectar la cadena logística que abastece a los grandes superpetroleros encargados de transportar el crudo ruso.
La ofensiva también alcanzó refinerías ubicadas en Krasnodar y Bashkiria, además de provocar un incendio en la refinería de Afipski, considerada estratégica para el abastecimiento energético ruso.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia informó que durante la madrugada fueron derribados 288 drones ucranianos sobre distintas regiones del país, entre ellas Bélgorod, Briansk, Kursk, Moscú, Krasnodar y Crimea.
Las autoridades instaladas por Moscú en la península de Crimea también denunciaron cortes de electricidad que afectaron a alrededor de 1,4 millones de personas tras los ataques.
En paralelo, Ucrania denunció que fuerzas rusas atacaron un barco civil cerca del puerto de Odesa, aunque aseguró que no se registraron víctimas.
La nueva escalada confirma que la guerra continúa trasladándose al plano energético y logístico, con ambos países buscando debilitar la capacidad de abastecimiento y exportación del adversario mediante ataques de largo alcance.

