La cordillera sanjuanina amaneció este miércoles cubierta de nieve por una nevada de magnitud que renovó las esperanzas sobre la disponibilidad de agua para el próximo ciclo. El secretario de Recursos Hídricos, David Devia, reconoció que el fenómeno es alentador, pero pidió esperar antes de sacar conclusiones definitivas.
Según explicó el funcionario, a diferencia de las nevadas previas, que apenas dejaron entre 10 y 30 centímetros de nieve de baja densidad y se perdieron por sublimación, esta vez sí podría haber acumulación con valor hídrico real. De todas formas, aclaró que recién podrán confirmarlo cuando termine el temporal, con mediciones satelitales, sistemas de teledetección, el trabajo conjunto con la Universidad Nacional de San Juan y los tradicionales vuelos de relevamiento sobre la cordillera.
Devia adelantó que todavía se esperan entre dos y tres nevadas más de magnitud durante agosto y septiembre, ya que el fenómeno de El Niño atrasó este año el ciclo habitual de precipitaciones cordilleranas. Estimó que los picos de acumulación de nieve podrían darse recién a fines de septiembre o principios de octubre. Pese al buen dato climático, insistió en que un año favorable no alcanza para revertir la tendencia de baja que muestra el río San Juan y remarcó la necesidad de seguir formando reservas para afrontar eventuales años secos consecutivos.
El funcionario también repasó la situación actual de los embalses provinciales, que hoy están por encima del 36% de reservas, contra el 18% que había al inicio de la gestión. Precisó que Caracoles y Punta Negra superan sus cotas mínimas de seguridad, mientras que Ullum se acerca al nivel recomendado. Esas reservas, explicó, permiten cubrir la diferencia entre lo que aporta el río San Juan y lo que demandan el riego agrícola y el consumo humano.

