El tradicional evento religioso convocó a cerca de 40.000 personas este fin de semana. Desde la administración del paraje destacaron el impacto de las nuevas obras de infraestructura y el excelente comportamiento de los asistentes.

El paraje de la Difunta Correa, en Vallecito, vivió un fin de semana verdaderamente histórico al ser el epicentro de una de las Cabalgatas de la Fe más convocantes de los últimos tiempos. Según los cálculos oficiales, el multitudinario evento religioso reunió a cerca de 40.000 personas, sumando tanto a los jinetes que participaron de la tradicional travesía como a los miles de fieles y turistas que llegaron para acompañar la celebración.
Iván Kadi, responsable del predio, dialogó con la prensa y trazó un balance sumamente positivo de las jornadas. “Tuvimos una fiesta impresionante”, aseguró el funcionario, quien destacó que la masiva concurrencia pudo ser contenida de forma exitosa gracias a las recientes mejoras implementadas en la infraestructura del lugar. Los nuevos espacios habilitados, que incluyen paradores, zonas de esparcimiento y módulos sanitarios, resultaron fundamentales para ordenar la llegada y estadía de la multitud.
Un dato que las autoridades valoraron de manera especial fue el excelente comportamiento del público asistente. A pesar del inmenso volumen de gente, el evento culminó sin que se registraran hechos graves ni actos de vandalismo en las instalaciones. “El gauchaje tiene una comunión especial con la Difunta, y eso se notó en el cuidado del lugar”, expresó Kadi.
De cara al futuro, las proyecciones para el turismo religioso en San Juan son más que alentadoras. Actualmente, el paraje recibe alrededor de 1.500.000 visitantes anuales, y desde la administración sostienen: “Creemos que en 2026 vamos a multiplicar las visitas”. Históricamente, las fechas de mayor demanda son la Cabalgata de la Fe y la inminente Semana Santa, eventos que de manera combinada suelen reunir entre 150.000 y 200.000 personas.
Para acompañar este crecimiento exponencial, ya se encuentran en marcha diversas obras estratégicas. El plan de mejoras incluye la ampliación de las playas de estacionamiento, la construcción de una unidad policial rural, un centro de salud con mayor capacidad operativa, la expansión de la escuela local y el acondicionamiento integral del escenario y el polo turístico. Asimismo, se están abordando dos ejes críticos para la zona: la optimización del uso del agua potable y el fortalecimiento de la conectividad.
