marzo 26, 2026

Los objetos fueron encontrados durante trabajos de remodelación en la Plaza Gertrudis Funes y son analizados por especialistas.

Un hallazgo arqueológico en la Plaza Gertrudis Funes, en Capital, abrió una investigación para determinar el origen de una serie de objetos encontrados durante tareas de remodelación. La principal hipótesis apunta a que podrían pertenecer al antiguo Hospital San Roque, que funcionó en esa zona en el siglo XIX.

El descubrimiento se produjo a fines de febrero, cuando obreros que trabajaban en el lugar detectaron un pozo de grandes dimensiones junto a fragmentos de vidrio, loza y botellas, algunas de ellas casi intactas. La situación activó el protocolo correspondiente y derivó en la intervención de la Dirección de Patrimonio.

A partir de ello, se dio participación al Instituto de Investigaciones Arqueológicas y Museo Mariano Gambier, cuyo equipo quedó a cargo del rescate y análisis del material. Según explicó su directora, Claudia Mallea, al intervenir en el sitio se profundizó en el pozo, que habría funcionado como pozo negro y posteriormente como basurero.

Los trabajos incluyeron el estudio de sedimentos y la recolección de piezas de distintos tamaños, entre las que se identificaron numerosos fragmentos de vidrio, loza y baldosa. Actualmente, todo el material se encuentra en etapa de laboratorio, donde se realiza su limpieza, acondicionamiento y análisis.

El objetivo es determinar la funcionalidad de los objetos, su antigüedad y su posible relación con el antiguo Hospital San Roque. “Consideramos que son piezas de la época del hospital, pero eso lo determinará la investigación”, indicó Mallea.

El Hospital San Roque fue el primer hospital de mujeres de San Juan y funcionó desde 1865 en una propiedad donada por Gertrudis Funes de Martínez, en el mismo sector donde hoy se ubica la plaza. En ese establecimiento se desarrollaron avances clave para la medicina local, como las primeras cirugías mayores, el uso de cloroformo y la instalación de la primera maternidad.

Tras el terremoto de 1944, el hospital fue trasladado y la zona comenzó a transformarse urbanísticamente, quedando el espacio como plaza pública.

Mientras avanzan las obras, el área del hallazgo permanece preservada. Desde el equipo de investigación no descartan ampliar las excavaciones en sectores cercanos, con el objetivo de identificar nuevas estructuras o materiales que permitan reconstruir parte de la historia enterrada de la provincia.

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