El aparato de inteligencia de Israel ajustó su estrategia militar con un objetivo claro: desmantelar la red de seguridad interna de Irán. En ese marco, intensificó ataques selectivos que, según informes, eliminaron a figuras clave como Gholamreza Soleimani, responsable de la milicia Basij, y al alto funcionario de seguridad Ali Larijani.
De acuerdo con reportes publicados por The Wall Street Journal, estas acciones han provocado miles de bajas en las filas del gobierno iraní y buscan erosionar la cohesión del Estado frente a posibles levantamientos internos.
Cambio de estrategia militar
Desde los primeros días del conflicto, los ataques israelíes dejaron de centrarse únicamente en instalaciones militares tradicionales para enfocarse en estructuras clave del poder: cuarteles de la Guardia Revolucionaria, comandos policiales y centros de control en Teherán.
Uno de los golpes más significativos fue el ataque contra el Estadio Azadi, donde se concentraban fuerzas tras la destrucción de sus bases. Allí murieron cientos de uniformados, en uno de los episodios más letales de la ofensiva.
Días después, una operación de inteligencia localizó y eliminó a Larijani en las afueras de la capital, mientras que la muerte de Soleimani se produjo esa misma noche. Posteriormente, Israel anunció también la muerte del ministro de Inteligencia iraní, Esmail Khatib.
Apoyo interno y ofensiva masiva
Según el medio estadounidense, la ofensiva combina tecnología avanzada con un factor inédito: la colaboración de ciudadanos iraníes que reportan ubicaciones de objetivos estratégicos.
Las cifras difundidas indican que Israel lanzó cerca de 10.000 municiones sobre miles de objetivos, con más de 2.200 ataques dirigidos a estructuras como la Guardia Revolucionaria y la milicia Basij.
Las bajas, estimadas en miles entre muertos y heridos, obligaron a las fuerzas de seguridad a refugiarse en espacios improvisados como mezquitas, centros deportivos y hasta transporte público.
Desorden interno y presión sobre las fuerzas
El impacto también se refleja en el funcionamiento cotidiano del aparato estatal. Fuerzas de seguridad se replegaron a edificios civiles y zonas urbanas, mientras que hospitales reportan saturación y desplazamiento de pacientes para atender heridos.
Testimonios recogidos por The Wall Street Journal indican que agentes han dormido en portales o bajo puentes, en medio de un contexto donde incluso investigaciones policiales quedaron suspendidas por la falta de operatividad.
Además, Israel amplió sus ataques a puestos de control en avenidas clave, con bombardeos sobre múltiples puntos en la capital durante la última semana.
Inteligencia directa y amenazas
Otro elemento destacado es la presión directa sobre mandos iraníes. Según el medio, agentes del Mossad contactaron telefónicamente a responsables de seguridad iraníes para advertirles sobre su situación.
En uno de los registros citados, un agente afirmó: “Sabemos todo sobre usted. Está en nuestra lista negra”, a lo que el interlocutor respondió: “Ya estoy muerto”.
Un régimen bajo presión, pero aún activo
Pese al impacto de los ataques y la desorganización interna, el control del régimen persiste en las calles. Residentes aseguran que las fuerzas mantienen la represión, incluso con órdenes de disparar ante posibles protestas.
Analistas como Farzin Nadimi, del Washington Institute, advierten que un colapso total por vía aérea es poco probable, y que la continuidad del régimen dependerá del desgaste económico y social interno.
Mientras tanto, el cierre de internet y la persecución a quienes difunden información limitan la verificación independiente de los hechos.
El escenario, marcado por ataques constantes y creciente presión interna, deja a Irán en una situación de fuerte tensión, donde el futuro dependerá tanto de la ofensiva externa como de la reacción de su propia sociedad.
El listado de los altos jerarcas iraníes muertos:
1 – Alí Khamenei, líder supremo. Abatido el 28 de febrero.
2 – Mohammad Shirazi, secretario militar principal de Kahmenei, también ultimado el 28 de febrero.
3 – Saleh Asadi, jefe de inteligencia militar; 28 de febrero.
4 – Hossein Jabal Amelian, presidente de la SPND, la organización de investigación de armas nucleares de Irán, mismo día.
5 – Reza Mozaffari-Nia, ex presidente de la SPND, también el 28 de febrero.
6 – Mohsen Darebaghi, general de División. Subdirector de logística e investigación industrial; 28 de febrero.
7 – Gholamreza Rezaian, jefe de inteligencia policial. 28 de febrero.
8 – Bahram Hosseini Motlagh, general de División, jefe de planes y operaciones. Abatido el 28 de febrero.
9 – Majid ibn al-Reza, ministro de Defensa interino; 3 de marzo.
10 – Reza Khazaei, alto comandante de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria. 3 de marzo.
11 – Abu Dhar Mohammadi, comandante de la Guardia Revolucioanria. 12 de marzo.
12 – Ali Larijani, jefe de Seguridad Nacional. 17 de marzo.
13 – Gholamreza Soleimani, comandante de la milicia Basij. 17 de marzo.
15 – Ismail Khatib, ministro de Inteligencia. 18 de marzo.
