El presidente Javier Milei encabezará el próximo domingo 1° de marzo, a las 21hs, la apertura del período ordinario de sesiones del Congreso de la Nación Argentina, en un discurso ante diputados, senadores y la vicepresidenta Victoria Villarruel. Será la tercera vez que el mandatario inaugure formalmente la actividad legislativa desde su llegada al Gobierno.
El acto se desarrollará en cadena nacional y marcará el inicio de un nuevo año parlamentario en un contexto político atravesado por recientes avances legislativos impulsados por el oficialismo durante las sesiones extraordinarias.
Entre las principales iniciativas aprobadas o en tratamiento se destacan el Presupuesto nacional, la reforma laboral y el nuevo régimen penal juvenil vinculado a la baja de la edad de imputabilidad, proyectos que formaron parte de la agenda prioritaria del Ejecutivo.
Alianzas legislativas y nuevo equilibrio político
El oficialismo, representado por La Libertad Avanza, cuenta con bloques propios minoritarios en ambas cámaras, pero logró consolidar apoyos parlamentarios en votaciones clave.
Gobernadores provinciales y sectores de fuerzas políticas como el Propuesta Republicana y la Unión Cívica Radical acompañaron distintas iniciativas oficiales en los últimos meses.
Según fuentes legislativas, ese esquema permitió avanzar con proyectos centrales pese a no contar con mayoría propia. En paralelo, el peronismo atraviesa un proceso de reorganización interna, especialmente en el Senado, donde se registraron diferencias en torno al acompañamiento de algunas propuestas del Ejecutivo.
Expectativa por el discurso presidencial
Desde Casa Rosada anticipan que el mensaje presidencial incluirá nuevos anuncios vinculados a reformas estructurales. Trascendió que cada ministerio elevó propuestas para integrar el contenido del discurso, que buscará fijar prioridades políticas y económicas para el nuevo período legislativo.
El Gobierno también monitorea el clima político y sindical en la antesala de la Asamblea Legislativa. El reciente paro convocado por la Confederación General del Trabajo marcó tensiones con sectores gremiales, aunque desde el oficialismo consideran que no se consolidó un escenario de conflictividad sostenida.
La apertura de sesiones se realizará a poco más de un año del inicio de la gestión libertaria y será observada tanto por el arco político como por los mercados y distintos actores sociales, en un contexto económico y legislativo que continúa en transformación.
