El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes que ordenó posponer durante cinco días los ataques militares contra centrales eléctricas e infraestructura energética de Irán, en el marco de un intento por desescalar el conflicto en Medio Oriente.
Según explicó el mandatario, la decisión responde a “conversaciones productivas” entre ambos países, que continuarán en los próximos días. En ese sentido, indicó que la suspensión de las operaciones dependerá del avance de las negociaciones en curso.
El anuncio introduce una pausa en un escenario de creciente tensión, que se intensificó desde fines de febrero, cuando fuerzas de Estados Unidos e Israel llevaron adelante ataques contra objetivos en Teherán.
En ese contexto, se reportó la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei, lo que derivó en una respuesta militar por parte de Irán con ataques misilísticos dirigidos a países aliados de Washington y Tel Aviv.
Desde entonces, el conflicto incluyó enfrentamientos y ataques cruzados sobre infraestructuras estratégicas, especialmente en la región del Golfo Pérsico, lo que elevó la preocupación internacional por el impacto en el suministro energético global.
Trump señaló que el diálogo con Teherán fue “profundo, detallado y constructivo”, y remarcó que continuará durante la semana. No obstante, advirtió que la tregua podría revertirse si no hay avances concretos.
La medida también se produce luego de que el mandatario estadounidense advirtiera a Irán sobre posibles nuevos ataques en caso de no garantizar la apertura del estratégico estrecho de Ormuz, un punto clave para el comercio mundial de petróleo.
Por su parte, medios iraníes habían informado que Teherán respondería con ataques contra infraestructura energética estadounidense si sus instalaciones eran alcanzadas.
En este escenario, la pausa en las operaciones militares abre una instancia de negociación, aunque la situación continúa siendo volátil y su evolución dependerá del resultado de los contactos diplomáticos en curso.
