marzo 20, 2026



La disputa judicial por la estatización de YPF sumó un nuevo capítulo luego de que la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York dispusiera la suspensión temporal del proceso de discovery, una instancia clave para identificar bienes del Estado argentino que puedan ser embargados.

La decisión fue presentada por el Gobierno como un alivio en el corto plazo. Sin embargo, los fondos demandantes —entre ellos Petersen, Eton Park y Burford Capital— advirtieron que la medida no modifica el eje central del litigio: ejecutar la sentencia por US$16.000 millones contra la Argentina.

El discovery es un procedimiento mediante el cual los acreedores solicitan información sobre activos del país, como reservas, bienes estatales o documentación oficial, con el objetivo de avanzar en el cobro de la condena. La suspensión regirá hasta que se resuelva la apelación de fondo, que definirá si el Estado argentino debe afrontar o no el pago.

Especialistas en el caso señalaron que esta pausa no implica cambios sustanciales en la causa. La condena continúa vigente, los intereses siguen acumulándose —ya por encima de los US$18.000 millones— y la posibilidad de embargos permanece abierta a futuro.

Desde el lado de los demandantes, la postura fue contundente. Aseguraron que la suspensión responde únicamente a cuestiones procesales y que no afecta su intención de recuperar el dinero. Además, sostienen que la responsabilidad argentina por la estatización de 2012 ya fue confirmada en distintas instancias judiciales.

En paralelo, el Gobierno argentino apuesta a la resolución de la apelación, que podría ratificar la condena, reducir el monto o eventualmente revertirla de forma parcial. Mientras tanto, destacó que la medida evita una nueva etapa de pedidos de información que había calificado como “intrusivos”.

El caso YPF, originado tras la expropiación del 51% de la compañía en 2012, se mantiene como uno de los litigios internacionales más relevantes para el país. Entre los puntos más sensibles se encuentra la posibilidad de que los demandantes intenten demostrar que organismos estatales funcionan como “alter ego” de la Argentina, lo que ampliaría el universo de activos embargables.

A la espera de la decisión de fondo, la causa continúa abierta y con impacto creciente. El monto de la sentencia sigue aumentando por intereses y el desenlace podría tener consecuencias significativas en las finanzas públicas y en la posición internacional del país.

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