En un año legislativo marcado por una actividad inusualmente intensa, la Cámara de Diputados de la Nación registró durante 2025 uno de los niveles de funcionamiento más altos de los últimos años, incluso en un contexto electoral donde históricamente la dinámica parlamentaria suele desacelerarse.
Según un relevamiento del sitio especializado El Parlamentario, durante el período ordinario se realizaron 14 sesiones, entre ellas tres informativas con el jefe de Gabinete y una sesión homenaje, en un escenario de fuerte confrontación política, con un oficialismo libertario en minoría y una oposición decidida a capitalizar esa debilidad.
En ese marco, el quórum se convirtió en un factor central del funcionamiento legislativo. Para el Gobierno, resultó clave contar con todos los diputados propios y aliados para bloquear iniciativas opositoras; para la oposición, garantizar la presencia necesaria para avanzar con su agenda. Así, la asistencia de cada legislador adquirió una relevancia política concreta.
📊 El desempeño de los diputados de San Juan
El análisis del boletín de asistencia permitió observar el desempeño de los seis diputados sanjuaninos durante 2025: Walberto Allende, Nancy Picón, Fabiola Aubone, María de los Ángeles Moreno, José Peluc y Jorge Chica.
El ranking provincial fue encabezado por Walberto Allende (Unión por la Patria), quien acumuló tres ausencias a lo largo del período ordinario, convirtiéndose en el sanjuanino con mayor nivel de inasistencia. No obstante, dichas faltas estuvieron justificadas por razones de salud.
En un segundo escalón se ubicó María de los Ángeles Moreno (Producción y Trabajo), con dos inasistencias.
Más abajo, con un nivel menor de ausencias, figuran José Peluc (La Libertad Avanza), Nancy Picón (Producción y Trabajo) y Fabiola Aubone (Unión por la Patria), quienes registraron una ausencia cada uno, sin licencias.
El caso de Jorge Chica (Unión por la Patria) presenta una particularidad: su registro se compone de una ausencia, pero con licencia, diferenciándose del resto.
El informe refleja un año de fuerte exigencia legislativa, donde la presencia en el recinto fue determinante para sostener o romper el quórum y, en consecuencia, incidir en el rumbo político del Congreso.

