El Gobierno nacional deberá afrontar este viernes un pago de intereses por unos US$800 millones al Fondo Monetario Internacional, en el marco del acuerdo vigente por la deuda contraída en 2018.
Según estimaciones oficiales, los dólares necesarios para cumplir con este compromiso saldrían de las reservas acumuladas por el Banco Central de la República Argentina en los últimos meses, a menos que el directorio del organismo apruebe antes un desembolso pendiente de US$1.000 millones correspondiente a la segunda revisión del programa.
La deuda original, tomada durante la gestión de Mauricio Macri por US$44.000 millones, fue posteriormente reestructurada en el gobierno de Alberto Fernández y ampliada en abril bajo la administración de Javier Milei con un nuevo crédito de US$20.000 millones. Desde 2018, el país ya abonó más de US$15.000 millones en intereses, equivalente a cerca del 30% del préstamo original.
El ministro de Economía, Luis Caputo, alcanzó recientemente un acuerdo técnico con el staff del FMI para avanzar con la revisión del programa. Desde el organismo indicaron que el tratamiento en el directorio podría concretarse entre principios y mediados de mayo.
En el equipo económico prevalece un clima de expectativa positiva tras reuniones mantenidas en Washington con la titular del Fondo, Kristalina Georgieva. En ese contexto, destacan el incremento de reservas y proyectan que podrían superar los US$17.000 millones en el año si se mantiene el ritmo actual.
No obstante, el escenario financiero sigue condicionado por factores externos, como la suba de tasas en Estados Unidos, que impactaron en el riesgo país —que superó los 550 puntos— y en la volatilidad de los activos argentinos.
De cara a los próximos vencimientos, el Gobierno apuesta a una estrategia de financiamiento diversificada que incluye colocaciones de deuda, préstamos de organismos multilaterales y eventuales procesos de privatización. El objetivo es cubrir compromisos por unos US$30.000 millones entre 2026 y 2027, de los cuales una parte significativa corresponde a acreedores privados.
Mientras tanto, el FMI fijó como meta que Argentina acumule reservas netas por US$8.000 millones hacia 2026, un objetivo que aún requiere un importante esfuerzo de financiamiento y acumulación de divisas.








