La tregua alcanzada entre Estados Unidos e Irán por dos semanas y la reapertura del estrecho de Ormuz impactaron de lleno en los mercados internacionales, que este miércoles operan con fuertes subas.
El acuerdo, anunciado por el presidente estadounidense Donald Trump, permitió disipar tensiones geopolíticas y reactivar el apetito por el riesgo a nivel global.
En este contexto, el riesgo país argentino mostró una caída significativa: retrocede 59 unidades y se ubica en 551 puntos básicos (-9,67%), según datos de Rava Bursátil, alcanzando niveles que no se registraban desde comienzos de marzo.
La mejora se explica por la suba en los bonos soberanos. Los títulos Bonares avanzan hasta 1,17%, mientras que los Globales lo hacen en torno al 1,24%, en un escenario donde los inversores vuelven a posicionarse en activos de mayor riesgo.
Las acciones argentinas que cotizan en Nueva York también operan en alza. El sector financiero lidera las subas, con papeles que trepan hasta 8%, impulsados por la mejora del contexto internacional.
En contraste, las empresas energéticas registran caídas, afectadas por el desplome del precio del petróleo. El barril de Brent cae más de 16% y se ubica en torno a los 91 dólares, luego de haber alcanzado los 111 dólares en la jornada previa.
Este comportamiento responde a una rotación de activos: los inversores reducen posiciones en compañías vinculadas a la energía y aumentan su exposición en sectores como el financiero y tecnológico.
El efecto de la tregua se refleja en los principales mercados del mundo. En Wall Street, el índice S&P 500 sube 2,29%, mientras que el Nasdaq avanza 2,87% y el Dow Jones gana 2,78%.
En Asia, las bolsas también cerraron con importantes subas: Shanghái avanzó 2,69% y el Nikkei japonés 5,39%. En Europa, se replicó la tendencia con alzas en París, España y Londres.
A nivel local, la Bolsa porteña sube 0,7% y se ubica cerca de los 2,9 millones de puntos, con el sector bancario como principal motor de la jornada.
El alto el fuego abrió una ventana de estabilidad en los mercados, reduciendo la aversión al riesgo tras semanas de volatilidad por el conflicto en Medio Oriente.
Si bien la tregua es temporal, el alivio inmediato se traduce en una mejora en los activos financieros y en expectativas más favorables para el corto plazo.
