El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer este martes el índice de pobreza e indigencia correspondiente al segundo semestre de 2025, un dato clave para el Gobierno en medio del debate sobre la situación económica.
La cifra es seguida de cerca por el oficialismo, que espera que confirme la tendencia a la baja registrada en las últimas mediciones.
En perspectiva, el primer semestre de 2024 había marcado un pico preocupante: la pobreza alcanzó el 52,9%, con un aumento de 12,8 puntos porcentuales respecto al mismo período de 2023. En paralelo, la indigencia se duplicó, pasando del 9,3% al 18,1%.
Sin embargo, en la segunda mitad de 2024 se produjo una fuerte caída: la pobreza descendió al 38,1% y la indigencia al 8,2%. Esa tendencia continuó en el primer semestre de 2025, cuando la pobreza se ubicó en el 31,6%, el nivel más bajo desde 2018, mientras que la indigencia fue del 6,9%.
De cara a la nueva medición, distintas estimaciones privadas anticipan que el indicador se mantendría en torno al 30%. Un informe del economista Martín González-Rosada, de la Universidad Torcuato Di Tella, proyecta una tasa del 30,6% para el período julio-diciembre de 2025.
Según ese análisis, cerca de 9,2 millones de personas vivirían en situación de pobreza en áreas urbanas. La proyección combina una mejora sostenida durante buena parte del año con un leve repunte hacia el final, impulsado por un aumento del costo de las canastas por encima de los ingresos familiares.
El dato que difundirá el INDEC permitirá confirmar si la desaceleración de la pobreza se consolidó o si, por el contrario, comenzó a mostrar señales de estancamiento en el cierre de 2025.








