Franco Colapinto llegó décimo en el Gran Premio de Bélgica y sumó un punto para Alpine, pero apenas bajó del auto dejó en claro que su cabeza ya estaba en otro lado: la final del Mundial entre la Selección argentina y España.
En la zona mixta, un periodista español se acercó a buscar sus declaraciones y el piloto le respondió con humor que hoy no le iba a dar la nota, entre las risas de los presentes.
Minutos antes ya había mostrado por dónde pasaba su verdadera preocupación: contó que el resultado de la carrera no le importaba tanto como lo que iba a pasar esa noche, y que si la Selección ganaba iba a estar mucho más contento que por su punto en Bélgica.
Colapinto también reconoció entre bromas que los nervios por la definición ya lo tenían de mal humor hasta con su propio entrenador, y recordó que durante todo el fin de semana había repetido que el partido lo ponía más nervioso que la propia carrera.
